martes, 21 de noviembre de 2017
Destino
No hay duda de que el destino es único, y que todo ya ha sido escrito, claramente, una vez que la línea que cruza nuestras vidas con las de alguien más está trazada, no hay vuelta atrás no hay ni existe forma de eliminar esa línea, de manera que las personas que se van a conocer lo hacen, los lugares que van a frecuentar están allí dispuestos al momento, y es así como no paro de asegurar que aunque te infiltres en el tiempo e intentes dejar esas ideas de lado no podrás escapar de tu destino. En mi destino yo saltaba los momentos, incluso me veía frenética al tratar de evitar las cosas que iban a suceder, está claro que sabia que pronto iría a pasar, y la explicación fue bastante rápida, no fue sino un día que me levante con el leve recuerdo de un sueño, una casa en donde nunca antes había estado, unas sabanas en donde no debería estar mi cuerpo, y finalmente un camino saliendo de un edificio en el cual estaría luego tras los años con un teléfono en la mano tratando de contestar una llamada que decía ''Ven a mi casa'', en la cual yo contestaba ''No lo creo, lo nuestro debe terminar ni siquiera es posible''. Fue de esa forma como en el sueño interprete que las cosas debían suceder así que yo debía apartarme de esa persona, justo años antes de aquel momento no logré escuchar esas palabras para inflamar mi propio mundo y llenarme de una culpa inmensa que desataría el caos en su debido momento.
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